domingo, 1 de noviembre de 2015

Confitura de Membrillo

Pues eso, que ya ha llegado la época de los membrillos... esas frutas grandes, "peluditas", hermosas y casi imposibles de comer :)


Pero ciertamente con un aroma y sabor únicos, sobre todo si se convierten en mermelada, confitura, o dulce de membrillo.

Nosotros en casa, somos mas de untar la tostada por las mañanas con alguna mermelada o confitura caseras, y la verdad que ésta de membrillo, me la puedo comer a cucharadas, su sabor es único, de textura muy suave y muy aromática.
En fin, manos a la obra.


Unas semanas antes hay que llamar a todos nuestros amigos y decirles que nos guarden muchos tarritos de cristal de todo lo que coman en casa que venga en tarrito, si con monos mucho mejor (los tarrritos no lo amigos) y lo más importante que las tapas NO tengan agujeros ni  imperfecciones, pues si no, no se puede lograr el vacío. Si no hay tarritos luego no hay confitura ;)


Ingredientes:

- Una bolsa de las de Carrefour llena de membrillos maduros (sabemos que están maduros cuando son amarillos y tienen un suave aroma.
- Azúcar
- Limones
- Una rama de canela

Preparación

Lavamos y quitamos la pelusilla a los membrillos. Con un cuchillo grande y con mucho cuidado, troceamos y quitamos las semillas, no hace falta quitar la piel.
Ponemos en una olla grande con doble fondo y apenas 4 dedos de agua. Dejamos a fuego medio hasta que el membrillo quede muy suave (pinchar con un tenedor).
Escurrimos y reservamos el agua, pesamos y volvemos a meter a la olla, con la mitad del peso en azúcar (aunque yo he puesto 1/3 parte solamente), agregamos el zumo de 2 limones, y la rama de canela, también el agua de la cocción.

Ahora a transformarnos en brujildas y a revolver que si no se quema, hay que poner a fuego bajo y estar casi al lado, revolviendo muchísimo. Cocinamos hasta alcanzar la textura deseada, una hora o así.
Envasamos en caliente (llenar el tarrito hasta arriba)en tarros de cristal previamente esterilizados y ponemos rápidamente la tapa también caliente. Luego dejamos el envase bocabajo para que haga el vacío. Yo cuando veo que se acerca el momento de envasar, pongo al lado una olla bien grande con agua a hervir, y voy metiendo y sacando los tarros a medida que voy envasando, asi garantizo que estén bien calientes tanto tarros como tapas.



Pues eso que ya está y a disfrutar y a compartir con todos los amigos que colaboraron con los tarritos, que compartido siempre sabe mejor!


Rumiana





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